Reglamento deportivo

Escrito por haroldogardenio 11-03-2011 en General. Comentarios (2)

 

Cuando eres niño, uno de los mejores regalos que te pueden hacer jamás, es un balón. Pero si además, tu mamá acuña dicha denominación con el consecutivo: "Y es de reglamento", entonces el balón adquiere un valor incalculable, no sabes por qué, porque no tienes ni puñetera idea de lo que es un reglamento, ni te importa, pero después de esas palabras mágicas el balón ya tiene otro color, otra forma; ves las costuras, el brillo, las firmas, y lo giras entre tus manos deseando echar ya un partido. Cuando eres niño, eso es pasable, porque aunque te expliquen que es un esférico con las medidas y materiales exactamente fidedignos a los que dictan las normas de las federaciones de ligas, olimpiadas o mundiales en los que juegan la mayoría de los ídolos de los que cualquier niño guarda memoria, como oro, en forma de estampita, a ti te da lo mismo que sea un poco más grande o más pequeño, de cuero o de plástico; porque como ya he dicho antes, tú lo que quieres ya es empezar a darle pataditas. Pero siendo adulto, de alguna forma, siguen ocurriendo cosas similares, y tampoco sabemos por qué nos fascinamos con detalles por los que aparentemente no hay motivos de fascinación.

 

Un amigo está ojeando una revista de coches, y antes de que te estés terminando la cuarta fase del videojuego, revista en mano enfrente de tus ojos, te dice: "¡Mira qué deportivo!". Sin saber por qué, ves un cochazo, que te parece una pasada, pero éso mismo te parece (y uso la tilde en la e a conciencia, mal que le pese a la RAE), en un 30% por las características que ves en el auto, y en un 70% sin duda, por la palabra deportivo. Es como que el coche cobra un brillo y una flamancia asombrosos. Pero, siendo sinceros: ¿qué carajo te importa a ti que el coche que ojeas sea usado en competiciones, si tú, en el caso de que lo compraras, no lo adquirirías con pegatinas ni alerones, sino con el aspecto de un turismo normal? Vale que el coche tiene una línea depurada y aerodinámica, es más bajo, con los muelles más cortos y la suspensión dura, pero igualmente, ¿de qué te sirven el faldón, o la altura baja, los muelles cortos y la suspensión dura, si todo eso luego se lo van a comer los badenes con patatas fritas? Y con respecto a la línea aerodinámica, ¿es que hay algún coche anti-aerodinámico? Lo único que te queda decir, es que "es bonito", como bonito es un coche antiguo, o como bonito es un pequeño modelo urbano. Entonces, ¿por qué nos venden un coche con el aditamiento de que es deportivo, queriéndonos cobrar con ello un plus sustancioso; si lo único que verdaderamente está relacionado con el símil de competición es una morfología externa determinada que en teoría no debería modificar tan sustanciosamente el coste, ya que es solo cuestión del molde de la "carcasa"; si realmente lo que hace caro a un coche de competición son los refuerzos del chasis, y modificaciones en frenos, muelles, tipos de neumáticos específicos, etc., en fin, cosas absolutamente inútiles en los modelos urbanos?

 

Total, que el niño quiere ser Messi, y el adulto Sainz. ¡No está mal, nada es imposible! Pero en las pistas, tanto canchas como autovías, es mucho mejor que el niño sea niño jugando, y el adulto, conductor al que le gusta conducir (disculpen la publicidad encubierta, no era mi intención), y no un incauto mequetrefe que se cree más guay porque se salta el stop a 80.