PENSAMIENTOS Y DIVAGACIONES DE HAROLDO GARDENIO

General

Alegría de vivir

Escrito por haroldogardenio 12-09-2011 en General. Comentarios (1)

La mano que esta pluma empuña,

Mañana será polvo, ceniza…

Mis gestos, mis rasgos y facciones,

Serán carne seca, inerte, pasto de gusanos.

 

Te empeñas en darle sentido a todo,

Te revuelves en el suelo, pataleando,

Lloras de impotencia, de angustia.

¿Y todo eso para qué?

 

Te propones metas a superar.

Te esfuerzas en mejorar.

Te privas de deleites y placeres.

Y no te das cuenta que la muerte llama.

 

Infarto, cáncer, accidente, asesinato…

Varios envoltorios para el mismo caramelo envenenado.

Tal vez lo único que quede sea quitar el privilegio a Dios

De elegir cuándo nos manda la guadaña. Sólo eso…


Resumiendo cuentos y cuentas,

que le den por culo a todo, mon amie.

Tan solo vive y deja vivir, y puesto que de todos

modos la vas a palmar, que el tiempo que vivas

sea carnaval. ¿No es mejor así?


PD: ¿Crees que me importa que la última estrofa no encaje...?


 


Canis tontus

Escrito por haroldogardenio 09-09-2011 en General. Comentarios (1)

 

Vivo mal, como un perro, pero llevo una vida de perros, porque soy muy perro para hacer ná. Eres una perra, tía, me tienes como a un perro, y yo no soy tu perro para perrear ni hacerme perrerías.

 

Pero me convertiré en algo más astuto desde ahora, y seré más zorro, así quedará patente que eres una zorra.

 

 

A mí me daban dos

Escrito por haroldogardenio 29-08-2011 en General. Comentarios (1)

 

El supermercado estaba rebosante de señoras portando carros repletos de artículos por pares al por mayor, y yo pasaba esquivando dichos carros en aquella autopista con coches de jamón cocido, papel higiénico doble capa pack 24, latas de atún de 5 kilos, cuartos y mitades de boquerones, aceitunas, manteca y tanto más. Había salido de mi casa e iba directo al refrigerador de los lácteos. Recién almorzado, el cuerpo me pedía un postre.

 

De un paquete de 6 separé un yogur, blanco natural sin azúcar, y en esto que reparo en los de chocolate, que estaban al lado. Por una parte, yogures de chocolate, y junto a éstos, yogures de mousse de chocolate.

 

Quise innovar. Dejé donde estaba el natural y cogí uno de chocolate, y también uno de mousse. Al ver los precios comprobé que, a pesar de ser envases de similar tamaño, el tosco y básico yogurt de chocolate valía la mitad que el sofisticado y fino yogurt mousse de chocolate.

 

Al llegar a casa, realicé más comprobaciones. El básico pesaba mucho más que el de mousse, y éste último, a pesar de ser el doble de caro, no contaba con ninguna circunstancia tan especial como para valer el doble, puesto que para hacer mousse no hace falta ninguna máquina excepcional, y la única diferencia reside en una cuestión textural inmeritoria de duplicar el coste. Como mucho, podría excederse sólo unos céntimos más. Y eso si no contamos que, calculando el peso neto de ambos yogures, el de mousse tiene casi la mitad. Es como si te ofrecieran un televisor de 40 pulgadas a 1500 pesos, y justo al lado otro más ligerito, de 20 pulgadas, a 3000.

 

Ésto me lleva a una conclusión que hace realidad un dicho tan exagerado que nunca pensé que llegaría a cumplirse, al que añado:

 

De alguna manera, si compras mousse te están vendiendo aire.

 

 

 

 

Dos Cosas

Escrito por haroldogardenio 20-08-2011 en General. Comentarios (0)

 

La primera:

 

¿Qué significo eso de “violencia gratuita”?

¿Es que acaso el señor que la ejerce no tiene que pagar las balas de su arma, o el bate

de béisbol, el puño americano o cualquier otro objeto del que se sirva para llevarla a cabo?

En todo caso deberían referirse a ella como “violencia injustificada” pero no gratuita, ¿no les parece?

 

La segunda:

 

Tal vez muchos de ustedes ya lo sepan, pero para mí es una gratísima sorpresa el haber descubierto que en algunos países de Hispanoamérica, la obra maestra del cine Babe, el cerdito valiente se tradujo como Babe, el chanchito valeroso. Díganme, ¿no es sencillamente maravilloso?

 

  

¡Evita eso, Evita!

Escrito por haroldogardenio 12-08-2011 en General. Comentarios (1)

 

 

Pero no hizo caso.

  

Podríamos estar fornicando las 24 horas de día, con orgasmos de cinco horas, comiendo por puro placer, y no por necesidad, sin engordar ni un gramo, sin colesterol; siempre hechos unos figurines. Pudiendo darle bocados en el trasero a las cebras, que al no dolerle, se dejarían morder complacientemente. Sabrían a churrasco a la plancha, y ellas mismas te escupirían mojo picón en tu boca abierta, mientras un puñado de monos babuinos te irían dando pan y tinto de verano.

 

Los árboles darían delicias como bombones de chocolate, carpaccio, gnocchis con bechamel, o quesos de tetilla; sus troncos tendrían por resina dulce de leche, el algodón de los campos sería de azúcar; podrías estar haciendo lo que quisieras. Con sólo pedírselo te habrías puesto unas tetazas todo lo grande que hubieras querido, y no de silicona: naturales, ¿sabes? Y yo podría estar haciendo lo mismo con lo obvio, hasta que su peso fuera mayor que el del resto de mi cuerpo. Podríamos estar tirándonos de los terraplenes, barrancos y montañas sin un sólo rasguño, tomar setas alucinógenas hasta reventar, y volar de verdad, de verdad, con los duendes y los dragones volando con nosotros, sin un sólo daño, sin un sólo efecto secundario.

 

Y sólo había una jodida norma, ¡sólo una! No se trataba de que no tomáramos LSD, ni que no fumáramos maría, ni que no bebiéramos ginebra, ¡no! La norma consistía en no comer algo que, para colmo, ahora dejas que se pudra en el maldito frutero, ¡maldita sea! Los árboles dando jamón, cuñas de pizza carbonara siempre recién hecha, lomo al roquefort, langostinos pelados, caviar... ¿¡y tú te tuviste que ir al puto manzano!?

 

Que fue por el conocimiento, sí, ya lo sé, ya me lo has explicado muchas veces, además ¿qué te voy a decir?, si yo también comí, pero, ¿sabes? habiendo regocijo, con menos conocimiento se apaña uno...

 

 

[Fiodor ayer me dijo que soy la reencarnación de Adán. Me lo creí.

Buenas noches.]